Por Procure Latam
16 de Febrero, 2026
Procure Latam · 12 de febrero, 2026
No suelen liderar el comité de compras. Pero cuando fallan, se nota: filtraciones, detenciones de planta, retrabajos y riesgos de seguridad. Adhesivos y selladores industriales están presentes en construcción, mantenimiento, minería, energía y manufactura. Y su precio no se mueve por intuición: sigue el pulso de la petroquímica, la capacidad instalada y la logística global.

El gráfico muestra una historia clara en tres actos. Primero, un shock explosivo entre 2020 y 2022. Luego, una corrección profunda en 2024. Finalmente, un rebote leve en 2026 que sugiere estabilización más que un nuevo ciclo alcista.
Tras dos años de ajuste, el índice sube +2,54% en lo que va de 2026. No es una señal de tensión estructural. Es más bien un mercado que dejó atrás el destock y vuelve a una reposición normal.
Entre 2020 y 2022 la categoría acumuló alzas superiores al 60%. La combinación fue potente: energía disparada, petroquímicos al alza, congestión portuaria y escasez de insumos. Adhesivos estructurales y selladores elastoméricos —que concentran el mayor peso del mix relevante— absorbieron ese impacto.
En 2024 llegó la corrección. La normalización logística y la menor presión sobre feedstocks químicos explican la caída de –12,2%. En 2025 el ajuste continuó, pero de forma más suave. Hoy el mercado parece haber encontrado un piso técnico.
La pregunta para compras no es si el precio subirá fuerte mañana. Es si estás preparado cuando lo haga.
Los adhesivos estructurales dependen de resinas epóxicas, cuyo upstream incluye BPA (bisfenol A) y epichlorohydrin (ECH). Durante el shock 2021–2022, la energía y restricciones de capacidad presionaron estos insumos.
En 2025, los análisis de mercado muestran señales de sobreoferta y demanda más débil en epoxy, lo que ayudó a explicar la corrección de precios.
Para compras industriales, monitorear BPA y ECH funciona como señal temprana.
Selladores PU y algunas espumas dependen de diisocianatos (MDI/TDI). Aquí el riesgo no es solo precio.
Desde agosto de 2023, en Europa el uso profesional/industrial de productos con diisocianatos exige entrenamiento específico. Esto no es solo regulación europea: muchas multinacionales trasladan estas exigencias a sus operaciones globales.
El impacto para LATAM puede no verse en el índice, pero sí en homologaciones, auditorías y continuidad operacional.
Los selladores siliconados están ligados al sector construcción y a eficiencia energética. Su costo responde a energía y capacidad productiva global.
Cuando la construcción se reactiva, la demanda de sellantes sube rápidamente. En ciclos más fríos, el mantenimiento industrial sostiene el consumo.
Adhesivos y selladores son categorías con fuerte presencia de marcas globales y componentes importados. El flete no siempre explica el precio, pero sí lo amplifica.
El World Container Index (Drewry) muestra cómo las tarifas pueden moverse abruptamente ante disrupciones geopolíticas o congestión portuaria.
En 2021–2022, la logística actuó como multiplicador del shock petroquímico. En 2024–2025, su normalización ayudó a la corrección.
Para líderes de compras en Chile, Perú, México y Colombia, el riesgo está en rutas Asia–Pacífico y en tiempos de reposición cuando hay tensión en el Mar Rojo o Suez.
La categoría vive en dos mundos:
Cuando la inversión en infraestructura sube, la demanda reacciona rápido. Cuando la economía se enfría, el mantenimiento sostiene el consumo.
En México, el nearshoring industrial genera demanda constante. En Chile y Perú, minería y mantenimiento pesan más. En Colombia, infraestructura y manufactura explican buena parte del movimiento.
Hay dos ejes que pueden dejar fuera a un proveedor sin que el índice lo anticipe:
VOC y emisiones: proyectos grandes exigen formulaciones low-VOC y certificaciones específicas.
Seguridad química: requisitos de entrenamiento, etiquetado y trazabilidad.
Incorporar compliance como criterio temprano de homologación evita licitaciones fallidas.
Para los líderes de compras, este es un momento estratégico para fortalecer la estructura contractual.
En ciertos marcos regulatorios internacionales, el uso profesional de productos con diisocianatos exige entrenamiento obligatorio. En otras palabras: en algunos selladores, el costo ya no es solo el tarro. También es el compliance.
Porque en esta categoría, lo que une dos superficies también conecta química, logística y regulación global.