Teclados industriales y de oficina: digitando hacia la corrección

Teclados industriales y de oficina: digitando hacia la corrección

Procure Latam Por Procure Latam

02 de Febrero, 2026

No hacen ruido en las reuniones de comité ni concentran grandes presupuestos unitarios. Pero cuando faltan, fallan o se compran mal, el impacto se multiplica. Los teclados —desde los de oficina hasta los industriales— son una de esas categorías aparentemente simples que esconden riesgos operativos, decisiones de estandarización y dinámicas de precio que vale la pena mirar con atención.

Evolución del precio: del alza estructural a la corrección

El índice de precios de Wherex para la categoría Teclados muestra una historia clara. Entre 2021 y 2024, los precios avanzaron de forma sostenida hasta alcanzar un máximo de ciclo hacia fines de 2024. En 2025, la tendencia se revirtió con una corrección anual cercana al 4%, marcando el primer ajuste relevante tras varios años de alzas.

El inicio de 2026, en cambio, trae un rebote rápido que devuelve el índice a niveles cercanos a los máximos anteriores. Más que un nuevo ciclo alcista, este movimiento parece responder a repricing de contratos y renovaciones de inicio de año, sobre una base de costos que hoy luce más estable.

Materias primas y componentes: la electrónica manda

Aunque el plástico sigue siendo un insumo relevante en teclados estándar, el verdadero motor de costo de la categoría está en la electrónica. Controladores, placas y chips de conectividad explican buena parte del salto de precios observado entre 2021 y 2024.

La normalización del ciclo de semiconductores desde 2023 alivió esa presión en 2025, especialmente en teclados de oficina y kits. En los modelos industriales y especializados, en cambio, la caída fue menor: la especificación técnica, la durabilidad y la certificación pesan más que el costo marginal de los componentes.

Para compras, la lectura es directa. Cuando el mix se inclina hacia inalámbricos, ergonómicos o rugged, el precio deja de comportarse como commodity puro. En teclados estándar de alto volumen, la categoría vuelve rápido a una lógica de competencia por precio.

Oferta y logística: del shock a la adaptación

La logística fue parte del problema y luego parte de la solución. Durante 2024, las disrupciones globales elevaron los costos de transporte desde Asia, presionando precios incluso en categorías livianas como periféricos. En 2025, el mercado se adaptó: mayor capacidad instalada, rutas alternativas y tarifas más contenidas redujeron la presión logística.

En Latinoamérica, esta normalización se tradujo en un entorno más competitivo. Para muchas empresas, el ajuste de 2025 no respondió a menor demanda, sino a una cadena de suministro más eficiente que devolvió poder de negociación a los compradores.

Demanda y mix: el teclado ya no es “solo” un teclado

La demanda no desapareció; cambió. El trabajo híbrido, la estandarización de puestos y las políticas de ergonomía empujaron teclados inalámbricos, compactos y ergonómicos. Ese cambio de mix elevó el precio promedio durante los años de alza.

En 2025, sin embargo, apareció el reverso: trade-down controlado. Muchas áreas de compras priorizaron equivalencias funcionales y marcas OEM certificadas, especialmente en licitaciones marco y bundles teclado+mouse. El resultado fue una presión competitiva que ayudó a explicar la corrección del índice.

Competencia y pricing: una categoría sensible por definición

Pocas categorías sienten tanto la presión competitiva como esta. Promociones, bundles y sustitución por marcas blancas son parte estructural del mercado. Cuando los costos se estabilizan, la competencia se traslada casi de inmediato al precio final.

El rebote de comienzos de 2026 no cambia esa lógica. Más bien confirma que el mercado sigue siendo sensible a contratos, volúmenes y timing de compra. Para los líderes de compras, el riesgo no está en una nueva escalada de costos, sino en perder disciplina de estandarización y comparabilidad.

¿Qué aprendimos de esta categoría?

Que la simplicidad es engañosa. Los teclados no suelen verse como una compra estratégica, pero la forma en que se gestionan sí lo es. Separar especificaciones críticas de commodities, habilitar sustitución controlada y negociar kits y unidades por separado puede generar ahorros sostenidos sin comprometer la operación.

En categorías de alta rotación, el verdadero valor no está en “cazar” el mejor precio puntual, sino en definir bien el estándar y dejar que el mercado compita dentro de ese marco.

Dato para la sobremesa

Un teclado industrial puede costar varias veces más que uno de oficina, pero en una planta o faena suele durar años y resistir polvo, humedad y golpes. En muchos casos, el costo real no está en el precio de compra, sino en cuántas veces hay que reemplazarlo… y cuánto tiempo se pierde cada vez que falla.

 

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