Por Procure Latam
01 de Octubre, 2026
De acuerdo al Banco Central de Chile, el Informe de Política Monetaria de septiembre redujo la proyección de crecimiento del PIB para 2026, desde un rango de 1,0-1,75% a 0,25-0,75%. El ajuste responde a la desaceleración de la demanda interna, a condiciones climáticas adversas en varios sectores durante el trimestre en curso y a una menor producción minera. La economía local se debilitó en el transcurso del año, con un deterioro del mercado laboral y de los indicadores de confianza.
En el segundo trimestre, la variación del PIB total fue de -0,2% y la del PIB no minero de 0,7%, ambas cifras menores a lo previsto en junio. En julio, el Imacec cayó 1,5% anual, influido en buena parte por la menor producción minera y por el efecto de los temporales. El documento señala que el mercado laboral mantiene un desempeño débil tras la pandemia, con factores persistentes y otros cíclicos. A ello se suma el impacto del alza de los combustibles en el ingreso de empresas y hogares.
La inflación sigue sobre la meta de 3% y ha oscilado en torno al 4% anual en los últimos meses, determinada en gran parte por el valor de los combustibles en medio del conflicto en Medio Oriente. El Informe de Política Monetaria mantiene la proyección algo por encima de 4% para fines de este año y la convergencia a la meta en el segundo trimestre de 2027. Para 2027 se estima un crecimiento del PIB entre 2 y 3%, y entre 2,25 y 3,25% para 2028, con el impulso de la Ley de Reconstrucción principalmente vía inversión. La evolución futura de la TPM seguirá evaluándose reunión a reunión.
¿Por qué importa a un líder de Procurement?
El Informe de Política Monetaria confirma costos de insumos presionados por los combustibles y una demanda interna más débil, lo que achica el espacio para traspasar alzas a precio. Para un líder de compras, renegociar contratos con una inflación en torno a 4% y no con la meta de 3% deja de ser un ejercicio opcional y se convierte en una necesidad operativa. Quien llegue preparado —con fórmulas de reajuste atadas a índices concretos, presupuestos revisados y proveedores evaluados por su exposición al combustible— tendrá una ventaja real sobre quienes ajusten recién cuando llegue la factura.
Si quieres leer el informe del Banco Central completo, puedes revisarlo aquí.