Por Procure Latam
12 de Enero, 2026
No suelen estar en el centro de la conversación estratégica, pero cuando su precio se mueve, el impacto se siente en toda la operación.
Los variadores de frecuencia y partidores suaves son el corazón electrónico de motores, bombas, ventiladores y procesos críticos en minería, energía y manufactura. Y en 2025, su precio volvió a acelerarse con fuerza, recordándole a los equipos de compras que esta categoría sigue lejos de una normalización completa.

El dato es claro: 2025 no ha sido un año de estabilidad para esta categoría. El salto de dos dígitos en lo que va del año marca una reaceleración relevante del precio, que vuelve a tensionar presupuestos industriales en toda Latinoamérica.
Durante 2024, el mercado parecía entrar en una fase de normalización tras los shocks de 2021–2022. Lead times más cortos y menor ruido logístico daban la impresión de que lo peor había quedado atrás.
Sin embargo, esa tregua fue breve.
En 2025, el índice Wherex de variadores y partidores pasó de 131 a 148 puntos, acumulando un +13% durante el 2025. No se trata de un ajuste marginal ni de un rebote estadístico. Es una recomposición estructural del costo, impulsada por factores tecnológicos y de cadena de suministro más que por simples alzas en materias primas tradicionales.
Aunque el cobre y el acero siguen siendo insumos relevantes —bobinados, cableado, gabinetes—, el driver central de esta categoría está en la electrónica de potencia:
Cuando estos componentes se encarecen o se vuelven más escasos, el impacto en el precio final es inmediato, incluso si los metales muestran relativa estabilidad. En otras palabras: el precio lo define el chip, no solo el kilo de cobre.
Más allá del alza ya observada, persisten riesgos que explican por qué esta categoría reacciona con fuerza ante cualquier tensión:
Estos factores no siempre generan saltos visibles de inmediato, pero ayudan a entender por qué el mercado no logra volver a niveles pre-pandemia.
La demanda de variadores y partidores no está explicada por grandes proyectos greenfield. El verdadero motor en 2025 ha sido otro:
Minería, energía, agua y manufactura siguen siendo los principales sectores tractores en Chile, Perú, México y Colombia. Esta demanda técnica, menos visible pero constante, sostiene la presión de precios incluso en contextos de crecimiento económico moderado.
El aumento de precios ha obligado a muchos equipos de compras a replantear su estrategia:
El riesgo aparece cuando el foco se pone solo en el precio. En procesos críticos, el costo de falla —una detención no planificada, un repuesto que no llega— suele ser mucho mayor que cualquier ahorro unitario.
Para los líderes de compras, la pregunta clave ya no es cuánto cuesta un variador, sino qué tan expuesta está la operación si vuelve a faltar.
Un variador de frecuencia puede reducir el consumo energético de un motor entre 20 % y 50 %. Pero cuando su precio sube 13 % en un solo año, queda claro que no es solo un dispositivo eléctrico: es un activo estratégico. En muchas plantas, el verdadero ahorro no está en comprar más barato, sino en asegurarse de que nunca falte
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29 de Diciembre, 2025