Por Leandro Cerón
31 de Agosto, 2026
Uno de los errores más frecuentes es gestionar todas las categorías, productos y proveedores de la misma manera.
Cuando cada segmento cuenta con una estrategia específica, las organizaciones pueden concentrar recursos donde realmente generan valor, mejorar condiciones comerciales, reducir riesgos y simplificar la operación.
La segmentación es una herramienta que va más allá de compras, ya que es un mecanismo para fortalecer la resiliencia y el desempeño financiero de nuestra cadena de suministro.
En mi experiencia he podido comprobar que pocas iniciativas generan tanto impacto como una planeación integrada y disciplinada.
La volatilidad de la demanda, las restricciones de capacidad y los cambios constantes del entorno hacen muy complejo gestionar una cadena de suministro con información fragmentada.
Las organizaciones líderes tienen un proceso robusto IBP (Planificación Integrada de Negocios o Integrated Business Planning, por sus siglas en inglés) conectando: Comercial, finanzas, operaciones, compras, manufactura, logística, alineando objetivos y acciones.
Cuando las decisiones se toman con una visión integral del negocio, los siguientes beneficios son más que claros:
Pese a ser un proceso con beneficios plenamente distinguibles para una organización, la realidad es que pocas logran alcanzar un proceso maduro de planeación integrada, lo cual la convierte en una ventaja competitiva en caso de alcanzarlo.
La transformación digital dejó de ser un proyecto de innovación y ha pasado a convertirse en una condición indispensable para competir.
En esta misma línea, la forma de operar nuestras cadenas de suministro está siendo redefinida por las siguientes herramientas:
Sin embargo, desde ya les digo que la tecnología, por muy innovadora que sea, no produce resultados por sí sola.
En concreto, el verdadero éxito depende de que las personas entiendan para qué sirve el cambio, adopten nuevas formas de trabajar y usen la información para decidir mejor.
Para que se dé lo anterior, hay que saber qué herramienta conviene para cada proceso, con el costo y el beneficio de cada una bien claros, algo que se vuelve mucho más simple cuando ya hiciste una buena segmentación.
A lo largo de mi carrera he aprendido que los resultados sostenibles dependen menos de las herramientas y más de las personas que las utilizan.
Los procesos pueden documentarse, la tecnología implementarse, los indicadores diseñarse. Pero construir equipos que entregan resultados de manera sostenible requiere líderes que desarrollen a los equipos tanto en hábiles técnicas, como en habilidades blandas que los habiliten para tomar las decisiones correctas y oportunas.
¿Cómo está evolucionando el rol de Compras y Cadena de Suministro en tu organización? La conversación apenas comienza.