Por Procure Latam
18 de Mayo, 2026
Hay una conversación que se repite, casi sin variaciones, en los equipos de compras con los que trabajo. Alguien menciona inteligencia artificial (IA) y muchos asienten con entusiasmo, pero al final de la reunión nadie ha cambiado nada. La IA sigue siendo un tema del que se habla, no una herramienta que se usa.
Esa brecha entre el entusiasmo y la acción fue el punto de partida de la sesión inaugural del Ciclo Formativo IA para el Procurement, que arrancamos ayer en el marco de la iniciativa organizada por Procure Latam en alianza con el Tecnológico de Monterrey, con el patrocinio de Wherex. En este artículo desarrollo las ideas centrales de esa primera clase.
En 1994, Netscape no inventó internet: le puso una puerta de entrada accesible para cualquier persona, y de ese gesto nació la economía digital. Hoy ocurre algo equivalente con la IA. Los modelos de lenguaje no son nuevos, pero por primera vez cualquier profesional de procurement puede usarlos sin escribir una sola línea de código. La ventaja competitiva no va a pertenecer a quienes tengan los mejores sistemas, sino a quienes los hayan integrado antes que los demás. No se compite contra la tecnología. Se compite contra las personas y organizaciones que ya la están usando
Una de las distinciones que más trabajo en mis conversaciones con equipos de compras es esta: hay una diferencia enorme entre añadir IA a un proceso existente e integrar la IA en el diseño del proceso desde el inicio.
Añadir IA se parece a esto: tomar una licitación que siempre se gestionó de la misma forma y pedirle a un modelo que redacte el correo de invitación a proveedores. El proceso sigue siendo el mismo; la IA apenas lo decora. Integrar IA se parece a esto otro: rediseñar el flujo completo de la licitación asumiendo que ciertos pasos los va a ejecutar un agente de forma autónoma, y que el rol del comprador es orquestar ese proceso, no ejecutar cada tarea.
A esta segunda mentalidad la llamo AI Plus, y su implicación práctica es radical: en lugar de preguntarse cómo usar la IA para hacer lo mismo más rápido, la pregunta es cómo reimaginar el proceso completo ahora que la IA puede encargarse de lo repetitivo.
Esto conecta directamente con el concepto de Shift Left, o desplazamiento hacia la izquierda. La lógica es simple: delegar a la máquina la recopilación de datos, la clasificación, la automatización de tareas rutinarias, para que el profesional pueda moverse hacia el otro extremo del espectro: la estrategia, la negociación de alta complejidad, el pensamiento crítico, la empatía en las relaciones con proveedores. La estrategia nunca se delega. La operación rutinaria, sí debe delegarse, y hoy existe la tecnología para hacerlo.
Uno de los errores más costosos que cometen las organizaciones al hablar de IA es saltar directamente a la selección de herramientas. Antes de elegir ningún sistema, hay cuatro pilares que deben estar en orden, y si el primero falla, los otros tres colapsan con él.
Ese primer pilar son los datos. Hay una metáfora que creo que lo resume bien: no se puede hacer una limonada premium con agua turbia. Si los datos de entrada son inconsistentes, incompletos o no trazables, ningún modelo de inteligencia artificial, por sofisticado que sea, va a producir resultados confiables. Los modelos fundacionales que son la base de Claude, GPT-4 o Gemini se entrenan con información pública. El valor diferencial de su empresa no está ahí. Está en sus datos propietarios: contratos históricos, registros de proveedores, historial transaccional. Esa es la materia prima que convierte una herramienta genérica en una ventaja competitiva real.
El segundo pilar son las personas. No basta con capacitar equipos en una sesión. El conocimiento que no se aplica de forma cotidiana desaparece, y hay evidencia suficiente sobre ese fenómeno (la curva del olvido) como para tomarlo en serio. La IA debe absorber la complejidad operativa del día a día precisamente para que el profesional pueda dedicar su energía a decidir, no a procesar.
El tercer pilar son los procesos: la capacidad de identificar de forma sistemática qué tareas son repetitivas, dónde están los cuellos de botella que hoy dependen de una persona específica, y cómo la IA agéntica puede eliminarlos. Por otra parte, el cuarto pilar es la tecnología en sí, que incluye tanto los modelos generales como los modelos pequeños especializados, útiles para tareas muy concretas como el análisis de contratos en un entorno privado y seguro.
Hay una percepción que quiero desmitificar desde el inicio de este ciclo: la idea de que la inteligencia artificial es una caja negra que produce resultados inexplicables. No lo es. Los modelos de lenguaje funcionan haciendo predicciones estadísticas sobre secuencias de texto. Cada respuesta es, en términos técnicos, el resultado más probable para un contexto dado. Entender eso, aunque sea a nivel conceptual, transforma la relación del profesional con la herramienta. La IA deja de ser algo que se consulta con la esperanza de obtener una respuesta útil, y se convierte en algo que se diseña, se dirige y se evalúa. Ese es el liderazgo que el momento requiere.
Si usted está en un equipo de procurement o tiene influencia sobre uno, le propongo que empiece por una sola pregunta: ¿cuál es el pilar más débil de los cuatro en su organización hoy? ¿Los datos están en orden? ¿Las personas entienden qué valor tienen esos datos? ¿Los procesos están documentados con suficiente detalle como para que un agente pueda ejecutarlos? ¿La tecnología que se usa es adecuada para el problema que se quiere resolver?
Identifique ese pilar, defina un hito de mejora para los próximos 30 días, y comience a explorar las herramientas disponibles (Claude, ChatGPT, Gemini) para familiarizarse con la interacción para que pueda ir de lleno a la creación de valor, algo que abordaremos en la próxima sesión de nuestro ciclo formativo.
La transición no empieza cuando la organización está lista, sino cuando el profesional decide dejar de esperar.
Por eso mismo es que desde Procure Latam los invitamos a inscribirse en nuestro Ciclo Formativo IA para el Procurement, dirigido a profesionales de compras y abastecimiento. La próxima sesión será este miércoles 20 de mayo a las 11:00 AM (hora chilena). Las inscripciones están disponibles en el siguiente enlace. ¡Los esperamos!