Por Procure Latam
20 de Julio, 2026
Según lo reportado por Supply Chain 360, la planificación basada en restricciones está ayudando a las empresas a identificar los cuellos de botella que condicionan el rendimiento de toda la cadena de suministro. El Estrecho de Ormuz es un ejemplo visible, pero la misma lógica aplica a fábricas, proveedores, puertos y corredores de transporte. La Teoría de las Restricciones plantea que un pequeño número de limitaciones reales puede determinar el flujo y el nivel de servicio de toda la red.
Las herramientas modernas de planificación y programación permiten modelar capacidad, plazos y variabilidad en redes de múltiples niveles. Al incorporar datos sobre clima, huelgas y riesgos geopolíticos, las empresas pueden anticipar dónde aparecerán las principales restricciones. Los gemelos digitales y la simulación de escenarios también permiten evaluar el impacto de cierres portuarios, picos de volumen o controles de exportación sobre el margen, el capital circulante y la huella de carbono.
El mapeo de restricciones también está transformando el diseño y la gobernanza de las redes. Las rutas críticas requieren planes de contingencia, reservas de inventario y límites de capacidad realistas. La revisión periódica de los cuellos de botella permite alinear las decisiones de abastecimiento, inversión y continuidad operacional con los puntos que realmente determinan el rendimiento de la cadena.
¿Por qué importa?
Para los líderes de Compras y Supply Chain, identificar la restricción crítica* permite priorizar la diversificación de proveedores, la inversión en capacidad y los planes de contingencia donde realmente impactan el negocio.
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